koan para ayudarte en tus ejercicios de meditación

Te dejamos otro Koan para mejorar la reflexión y la meditación. Poco a poco ya verás cómo te convertirás en tu propio maestro o maestra. Espero que lo disfrutes.

Un poderoso guerrero, a la cabeza de su ejército, invadió un país vecino. Precedido por su reputación, nadie se atrevía a hacerle frente y mientras él avanzaba, atravesaba regiones desiertas. Todo el  mundo huía a su paso.

Un día, en un pueblo, penetró en un templo y descubrió a un hombre de edad indeterminada, sentado, impasible, en la posición del loto. El guerrero, interpretando la presencia inmóvil del anciano como un desafío, furioso desenvainó su sable.

– ¿Sabes delante de quién te encuentras, desvergonzado vejestorio? Podría traspasarte el corazón con este sable sin pestañear.

Sin sombra de preocupación, el anciano le respondió:

– Y tú, ¿sabes delante de quién estás? Yo puedo dejar que me traspases el corazón sin pestañear.

Este es el verdadero don, la desaparición del ego. Imagínate por un momento en la situación del anciano ¿tú qué harías? Pues supongo que lo que haríamos casi todos en general, y me meto también en el saco.

Imagina al guerrero, cortándose el moño de samurái tras haber dado muerte al anciano como señal de haber encontrado a alguien más fuerte que él, a partir de ese momento seguramente cambiaría.

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