Parece que por fin llega la primavera, y quien viva en Andalucía sabe lo que le digo, y casi me atrevería a decir en España, aunque ya se nos asomó algo en Abril que parecía que había venido ya el verano de fuego, todavía podemos confirmar que seguimos en primavera aunque el tiempo a veces nos engañe. Haciendo alusión al refrán “Cuando en marzo mayea en mayo marcea” pues así seguimos todavía.

Lo bueno es que todavía puedes hacer una limpieza profunda de tu organismo, estamos a tiempo.

Vamos a conocer algo de esta estación y no solo su fecha de entrada que es el 21 de marzo, cuando el día iguala a la noche y ya podemos disfrutar del exterior, anochece más tarde. Durante los seis meses que nos siguen la luz del astro sol, y el principio yang será lo que domine en nuestras vidas. Ahora volvemos a sentir esa chispa, que no es la de la Coca-Cola, nos vemos con nueva inspiración y ganas de hacer cosas.

Es un buen momento para plantearnos nuestra vida y hacer `planes nuevos…¿qué quieres que pase este año? Haz que florezcan tus sueños a la vez que las flores.

La primavera es la estación verde, de la planta. Tras la lluvia y la nieve, las semillas comienzan a germinaren las profundidades de la tierra, salen brotes en los árboles y despierta la belleza verde y floreciente de la naturaleza. Crece lo nuevo, y las relaciones y el trabajo reciben un nuevo estímulo, una nueva energía renovada. Durante esta estación nosotros florecemos tanto como la naturaleza.

Elemento madera

En el sistema médico chino basado en los cinco elementos, se relaciona la primavera con el elemento madera, que gobierna la vesícula biliar y el hígado. El elemento madera se refiere a las entidades vivas y en crecimiento: los árboles, las plantas y el cuerpo humano. Crecen simultáneamente hacia fuera y hacia arriba, hacia abajo y hacia dentro. El desarrollo de la estructura de la raíz, así como la primera etapa de nutrición gracias al sol, el aire, el agua y el suelo, proporcionan fuerza y poder de crecimiento al organismo. Cada entidad tiene sus  necesidades individuales en esas áreas.

El elemento madera se refiere a las estructuras en crecimiento: las raíces, el tronco y las ramas en los árboles y plantas; la columna vertebral, los miembros y las articulaciones en los hombres. El desequilibrio en este elemento puede desembocar en problemas de la columna vertebral, escasa flexibilidad o el débil enraizamiento de un individuo. En este sistema chino, la artritis se considera como un problema de la madera.

El color relacionado con esta estación  es el verde, el de las plantas. Quien siente un desagrado o demasiada atracción por este color  está manifestando su posible desequilibrio del elemento madera. En este caso puede aparecer una sombra verdosa en la piel del rostro, como en las mejillas y la zona que rodea los ojos.

La naturaleza de la primavera y el elemento madera son descritos como principio o nacimiento. Mentalmente se corresponde con la “idea”. El elemento madera crea nuestra claridad mental y nuestra capacidad de centrarnos, planificarnos y tomar decisiones.

Un desequilibrio en la madera puede ser causa de una pobre facultad de juicio, planificación y organización, y de la incapacidad de tomar decisiones; y de un elemento madera muy fuerte y desarrollada puede dar pie a una mente muy excesiva; por ejemplo en el caso de una persona que trata de organizarlo todo y a todos. A una persona así puede resultarle imposible relajarse y probablemente tenderá a los dolores de cabeza y a sentir tensión en el cuello y la espalda.

La dirección asociada con este elemento es el este, es el mismo que el sol que despierta por el este. Este elemento gobierna la mañana, y cuando es saludable nos da la capacidad suficiente para despertarnos con energy total. Quien tiene el hígado perezoso se levanta lentamente al empezar el día.

El clima de la primavera y la madera está caracterizado por el viento, que limpia el aire viejo y trae uno nuevo y fresco, como sucede en la transición del invierno a la primavera. El viento nutre a la madera, sin embargo el exceso de viento puede ser nocivo. Por esta razón, cuando en la primavera la madera, o el hígado que es lo mismo, se debilita o enferma por la exposición a vientos extremos, se pueden tener síntomas relacionados con un desequilibrio  del elemento madera, como una escasa resistencia a la enfermedad o una sensibilidad alérgica con sus numerosas consecuencias, como por ejemplo problemas de la piel o los senos, o los ojos acuosos o irritados.

Los ojos son el órgano sensorio del hígado y el elemento madera; y por tanto la vista es el sentido, y las lágrimas el líquido. Los ojos están relacionados con el hígado, y por tanto ellos y la visión se refuerzan cuando el hígado recibe sangre. Los problemas en los ojos, la visión o el mecanismo lacrimal suelen estar relacionados con un desequilibrio de la madera. También puedes atender a las uñas de los pies, sobre todo la del dedo pulgar.

El elemento madera además está asociado al sabor agrio, el Nei Ching dice: “el hígado reclama el sabor agrio”. Algunos alimentos de este sabor nutren al hígado, pero su exceso puede ser contraproducente, pero el desequilibrio vine marcado por las ganas de ingerir alimentos agrios o el pleno rechazo.

Con respecto a las emociones, surgen la cólera y el sonido del grito. La cólera reprimida puede dañar el hígado y la vesícula biliar.

Los tejidos gobernados por la madera son. Los músculos, ligamentos y tendones, las partes que mantienen nuestra cohesión y nos dan fuerza y flexibilidad. Cuando hay problemas en estas zonas puede haber un desequilibrio, debilidad o congestión del elemento madera, tanto en el hígado mismo como en su canal de energía o meridiano. La debilidad y la fatiga muscular son dos de las posibles dificultades.

El elemento madera nos da la capacidad de control, cuando el que tiene un desequilibrio del elemento se enfrenta a un desafío o necesidad de cambio, puede responder tratando de controlar su conducta o la situación. También se dice que el elemento madera es el que da la facultad espiritual a la vida; el hígado es la casa del alma. Este elemento nos da  inspiración y deseo de vida, cuando es débil, nos puede faltar el entusiasmo y la chispa de vida.

Recuerda que en la primavera todo lo que tiene vida se restaura, así que déjate restaurar y disfruta del cambio!

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